🎤 Preparar un discurso
Bodas, presentaciones de empresa, TEDx o una defensa de tesis. Escribe libre y luego recorta hasta el minuto exacto que te han dado, sin descubrir sobre el escenario que te pasas cinco minutos.
Pega tu texto y sabrás al instante cuánto dura leído en silencio o en voz alta. Fija un tiempo objetivo y te marcamos en colores la paja que puedes recortar para que encaje exacto.
Pega un texto para empezar.
Aquí verás tu texto con los recortes sugeridos en colores. Haz clic en cualquier marca para aplicarla o deshacerla.
Pasa el cursor por una marca azul para ver el sinónimo corto propuesto. Un clic aplica el cambio, otro clic lo deshace.
Modo Bionic Reading activo: las primeras letras de cada palabra van en negrita para guiar la vista. Al copiar se mantiene el formato en Word, Google Docs o Notion.
🔒 100 % privado — tu texto se procesa dentro de tu navegador y no se sube a ningún servidor. Sin registro y sin límite de usos.
Los tiempos son estimaciones basadas en velocidades medias de lectura en español. El resaltado por colores funciona hasta unas 12.000 palabras.
Copia tu artículo, discurso, guion o trabajo y pégalo en el campo principal. En cuanto sueltas el texto verás las palabras, las frases y el tiempo de lectura en las tres velocidades.
Elige si el texto se va a leer en silencio o en voz alta y fija el tiempo con el deslizador o escribiendo los minutos. La barra te dice cuántas palabras te sobran o te faltan.
Pulsa «Ajustar al tiempo objetivo» o ve aceptando recortes con un clic. Cuando encaje, copia el texto limpio o actívalo en modo Bionic Reading para leerlo más rápido.
Cualquier texto que tenga que caber en un tiempo concreto es un buen candidato.
Bodas, presentaciones de empresa, TEDx o una defensa de tesis. Escribe libre y luego recorta hasta el minuto exacto que te han dado, sin descubrir sobre el escenario que te pasas cinco minutos.
60 o 90 segundos se llenan antes de lo que parece. Ajusta el guion a la duración del formato antes de grabar y evita tener que cortar frases a mitad en la edición.
«Diez minutos por grupo» significa diez minutos. Calcula el tiempo real de tu exposición, reparte el texto entre los integrantes y elimina la paja que no suma nota.
Las cuñas de 20, 30 o 40 segundos se pagan por segundo. Comprueba si el copy entra a ritmo de locución y recorta adjetivos hasta que cuadre con la pista de audio.
Añade el clásico «5 min de lectura» a tu blog con un dato real, no a ojo. Y usa el análisis de relleno para que el artículo diga lo mismo con un tercio menos de palabras.
Convierte apuntes, PDFs pegados o correos largos a formato Bionic Reading y cópialos con el formato puesto a Word, Docs o Notion para estudiarlos con menos esfuerzo.
El tiempo de lectura de un texto no es un número único: depende de si se lee en silencio, en voz alta o por encima. Un adulto lee en silencio entre 200 y 250 palabras por minuto con comprensión normal; un lector entrenado puede escanear a 300-400; y cuando el mismo texto se lee en voz alta, el ritmo baja a 120-150 palabras por minuto, porque hay que respirar, vocalizar y hacer pausas. Esa diferencia es la razón por la que un guion que «parecía de dos minutos» acaba durando tres y medio delante del micrófono.
Si quieres el cálculo mental: divide las palabras entre 130 para saber los minutos que dura leído en voz alta. Un discurso de 2 minutos son unas 260 palabras. Uno de 5 minutos, unas 650. Un vídeo vertical de 60 segundos, entre 150 y 170, porque en redes se habla más rápido. Para lectura silenciosa divide entre 220 y tendrás el «X min de lectura» que ves en los blogs.
Cuando hay que recortar, el instinto es quitar ideas. Casi nunca hace falta: entre el 10 % y el 25 % de un borrador es tejido de relleno que se puede quitar sin tocar el contenido. Los cuatro sospechosos habituales son:
Esta herramienta busca esos cuatro grupos y te los marca en colores distintos sobre tu propio texto. Nada se borra sin que tú lo apruebes: cada marca es un botón que aplicas o descartas con un clic, y el contador de tiempo se recalcula al instante.
El formato Bionic Reading resalta en negrita las primeras letras de cada palabra. La idea es que el ojo reconoce una palabra por su inicio y el cerebro completa el resto, así que las «anclas» en negrita guían la mirada y reducen las regresiones (esas veces que releemos la misma línea sin darnos cuenta). Muchas personas con TDAH o dislexia describen una lectura más cómoda, aunque conviene decirlo con honestidad: los estudios independientes publicados hasta ahora no han confirmado una mejora general de velocidad, y el efecto varía mucho de una persona a otra. Pruébalo con tus apuntes y quédate con él solo si notas la diferencia.
Se divide el número de palabras entre una velocidad de lectura en palabras por minuto. Cronolector usa 320 ppm para lectura rápida, 220 ppm para lectura promedio y 130 ppm para lectura en voz alta, que son los rangos habituales en español. El cálculo se actualiza mientras escribes o pegas el texto.
A 130 palabras por minuto, unas 260 palabras. Si hablas rápido pueden ser 300 y si haces pausas largas, 220. Por eso la herramienta te deja fijar el objetivo en minutos y te dice exactamente cuántas palabras te sobran para llegar a él.
Amarillo: muletillas y frases de relleno que se pueden borrar enteras. Rojo: redundancias e intensificadores vacíos. Azul: expresiones largas que tienen un sinónimo más corto (pasa el cursor y verás la propuesta). Gris: frases secundarias, las que menos aportan al mensaje principal. Tú decides qué recortar haciendo clic en cada marca.
Es un formato de lectura que resalta en negrita las primeras letras de cada palabra. El ojo reconoce la palabra por su inicio y el cerebro completa el resto, lo que ayuda a mantener el ritmo. Muchas personas con TDAH o dislexia dicen que les reduce el esfuerzo, aunque la evidencia científica todavía es limitada.
Para 60 segundos hablando a ritmo de vídeo (unas 150-160 ppm) necesitas 150-170 palabras. Un Reel de 90 segundos ronda las 230. Fija el objetivo con los botones rápidos y ajusta el guion antes de grabar.
No. Todo el análisis ocurre dentro de tu navegador. El texto no se sube a ningún sitio, no se guarda en ninguna base de datos y no hace falta registrarse ni dar un correo. Si cierras la pestaña, no queda nada.
Sí, es útil para exposiciones con tiempo limitado y para detectar paja en un TFG o una tesis. Ten en cuenta que las sugerencias son automáticas: revísalas antes de aplicarlas, porque en un texto académico algunos conectores sí cumplen función argumentativa.
El cálculo de tiempos funciona con cualquier longitud. El resaltado por colores se limita a unas 12.000 palabras para que el navegador no se ralentice; por encima de eso verás los tiempos pero no el análisis coloreado.
Sí. La herramienta está pensada para usarse desde el móvil: pega el texto, desliza el objetivo y copia el resultado. No hace falta instalar nada.